martes, 31 de enero de 2012

Cosas, primera parte.

Olor a canela. Olor a vainilla. Olor a naranja. Olor a que hay algo dulce horneándose. Olor a panqueques. Olor a café. Olor a carro nuevo. Olor a perfume. Olor a perfume de chico. Olor a shampoo de los que huelen tan rico que te provoca lavarte el cabello todos los días. Su olor. Olor a persona recién bañada. Olor a té de Dulces Sueños. Olor a libro. Olor a biblioteca. Olor a fresa. Olor a durazno. Olor a menta. Olor a tierra húmeda. Olor que da minutos después de que pare de llover. Olor que da cuando es de mañana y todos acaban de llegar al colegio.

Sólo son algunos. Si me aburro mucho pongo más.

miércoles, 25 de enero de 2012

Entiéndanme.

Son feas, escurridizas y se la pasan en lugares asquerosos.

No puedo ver su cuerpecito marrón equipado de maldad sin que me den ganas de gritar y salir corriendo (de hecho, eso es lo que hago). Tengo miedo de que se me acerquen y se me suban en un pie.

Las voladoras son las peores. Hay unas delgaditas y alargadas y otras grandotas y gruesas, las dos dan miedo por igual. Sólo aparecen de pronto y en un santiamén pueden estar en tu cabello, en tu cara, en tu ropa o peor, debajo de ella. Les tengo un pavor indescriptible y no encuentro valor para matarlas.

Cuando se te suben encima la sensación te queda por minutos y minutos y sientes que todavía la tienes encima caminándote por todos lados y haciéndote enloquecer.

Y esas son las razones por las que odio a las cucarachas.

También es válido decir que cuando tenía unos ocho años y el cabello larguísimo, estábamos saliendo de mi casa y de pronto apareció una en mi cabello, ¿no? El trauma permanecerá en mi mente por toda la eternidad.

Entiéndanme. De paso no hacen nada bueno para el mundo, deberían morir todas cruel y dolorosamente.

lunes, 23 de enero de 2012

Enojo.

Siempre me ha fascinado lo que es estar enojado.

Es decir, ¿ustedes no se han puesto a pensar en lo sencillo que es hacer que el enojo se esfume? Por un momento estás mal, con el ceño fruncido y regalándole a todo el mundo miraditas de “No te me acerques, porque estoy que muerdo en serio”. En ese momento parece que vivirás enojado toda tu vida y nunca volverás a estar feliz.

Pero luego las cosas cambian.

Llega alguien que cree conocerte, finge conocerte o en los mejores casos en realidad te conoce. Te descargas con esa persona, esa persona te escucha y si es de los que en realidad te conocen te van a decir un par de cosas. Tal vez sean de las cosas que quieres oír y tal vez sean cosas que no.

Si esa persona es tu amigo después te hará reír.

Entonces de pronto estás de buen humor y piensas, ¿dónde quedó ese humor de león hambriento?

Y es cierto, también hay veces en que no tienes a un conocido cerca y te queda descargarte con la almohada o bañándote. Yo recomiendo tomar Nestea en esos momentos. El Nestea es genial.

De todos modos, mi método preferido siempre va a ser descargarte con alguien que te conozca, te escuche y si no te comprende que te lo diga. Y que luego te haga reír para que te distraigas y se te olviden las razones por las que estabas enojado.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Abrazo?

Tal vez parezca que sí, pero no vengo a hablar de lo necesitada que estoy de un abrazo. Vengo de hablar de diferencias entre abrazos.

(Tampoco voy a hablar de abrazos de amigos, abrazos de familia, abrazos de novio o cualquiera de esas, no todavía)

Es que para mí los abrazos son todos completamente distintos. Digo, es una cosa si una chica te abraza y otra muy distinta es si un chico te abraza. Me explico:

Abrazos de chica. En mi caso, tengo amigas que me abrazan por equis razón y bueno, como sea. Es el tipo de abrazos que entran en la categoría de normales nada más porque es tu amiga y la conoces. Y son geniales hasta cierto punto.

Ahora, en mi opinión el primer factor que diferencia un abrazo de chica de un abrazo de chico es nada más y nada menos que el pecho. Tú tienes pechos, tu amiga tiene pechos y cuando se abrazan bueno, sabemos lo que pasa. Como mujer les digo que no hay nada más asqueroso a que te abrace una tipa con mucho pecho, en serio. Es incómodo y horrible.

Entonces están los abrazos de chico. Tienen muchísimos puntos a favor.

Primero que todo, tus pechos son libres y te dan ganas de quedarte así mucho tiempo porque es lindo abrazar a un chico. Además, tienen algo indescriptible que hace que sus abrazos sean total y completamente distintos a los abrazos de chica. Y es mejor así.

Y como extra, si es un chico alto con un perfume de esos que drogan, me caso. Bueno, tal vez no me case, pero me convenzo más de que los abrazos de chico son mil y un veces mejores que los abrazos de chica.