Ya sé, ya sé que no es una palabra.
Como sea.
Me gusta llamarlas así. Para los que no pueden deducir a quienes me refiero, se las defino:
Las ellas que van de aquí para allá arreglándose la pollina. Las ellas que se toman fotografías en su traje de baño más revelador, frente al espejo, ya sea con cara de “ven a comerme” o, para las más reservadas, una sonrisa plástica que les deja ver los brackets de colores chillones.
La mayoría se creen la gran verga porque han dejado de ver comiquitas y sólo ven Mtv, más precisamente a los fortachones con bronceado de dorito y chicas chillonas. También se les llama Jersey Shore.
Muchas quieren estar a la última moda: Escuchar electrónica y bailar shuffle en su casa, en fiestas, arriba, abajo, en cualquier lado. Cuentan con una increíble capacidad de cambiar sus gustos musicales tanto con la moda como según la gente con quien se junten.
Su junta.
Tienen una mejor amiga wannabe que las sigue de un lado a otro, y la zorriperripú suele creer que su BFF sólo la ve como un ídolo y que es su salvadora porque la pasará al lado cool. Por lo tanto, la zorriperripú la manipulará y la llevará consigo de arriba para abajo, también teniendo en cuenta que hace papel de chica caritativa.
Adorable, ¿no?
Se visten muy variado. La prenda principal en su armario son los shorts cortos muy cortos, seguido de blusas tipo strapples, de tiros delgados y algunas de manga. Un accesorio que jamás falta en su mano es un Blackberry.
Conocerán a chicos de cabello larguito y brackets que otra zorriperripú les presentará. Hablaran por Blackberry Messenger todos los días y en cuestión de dos semanas ya se dirán te quiero, te adoro y te amo. Se harán novios y saldrán con otras parejas a centros comerciales sólo a pasear y a pasar por el cine. Se tomarán mil y un fotos que tal vez editen con picnik, entonces las subirán a Facebook en un álbum llamado “Te amo<3” y la amiga wannabe comentará emocionada.
Habrá algún problema y terminarán. La zorriperripú estará destrozada, aparentemente, y comenzará a twittear que no cree en el amor, mandará indirectas increíblemente directas y pretenderá que su corazón sanó poniendo letras de canciones en su muro de Facebook a diario.
Una que otra puede tener una obsesión sin sentido con Bob Esponja o Perry el Ornitorrinco.
¿Ahora saben qué es una zorriperripú? Díganme que no soy la única que las repele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario