Sinceramente, soy la persona más dramática que conozco. No
necesariamente porque llegue un día y salga contándole a todo el mundo la razón
de mis dramas, montando teatros o en fin, mostrándome así de dramática con
cualquiera. Esa faceta de mi está reservada para gente muy cercana en noches de
confesiones.
Me considero dramática más bien por formar dramas internos
con causas que para muchos son increíblemente insignificantes, y para mí eso
está bien. Mientras no sea dramática con quien sea, nadie tiene derecho a
reclamarme. Nadie está dentro de mí ni pueden notar mis desesperaciones así
como así, tienen que conocerme muy bien para que confiese.
Mis dramas no son fáciles de liberar. O hago se me olviden o
los cuento o que alguien me empuje de un puente.
Muero lento. Drama.
Quiero no pensar en las cosas que me ponen dramática y me
sacan la típica adolescente emocional que llevo dentro, de verdad, pero hay momentos
en que la muy desgraciada sale en contra de mi voluntad. Llevo tiempo tratando
de no pensar en ninguna de esas cosas, pero ya qué, soy una dramática nata y no
puedo huirle a mi naturaleza y genes.
… Creo. Ya estoy inventando mucho.
Por otro lado, creo que toda chica tiene dentro a una
estúpida adolescente dramática y ridícula que la domina de vez en cuando y hace
que explote, pues a quien me diga que nunca se ha sentido horrible y ha querido
comer helado una tarde completa olvidándose del mundo, le pego con una silla de
metal al rojo vivo.
¿El mejor remedio para esas sensaciones?
Hay varios: Ver videos en youtube. Comer helado. Leer. Hacer
yoga. Hablar con un amigo/a. Estudiar. Limpiar. Salir al cine. Llorar
dependiendo del drama. Hacer una pijamada. Cantar a todo pulmón. Darse un día
para una misma. Hacer origami. Tratar de no pensar en el drama. Ver televisión.
Hablar por teléfono. Ir a casa de un amigo/a. Cocinar. Escribir todo en una
hoja de papel con letra ilegible, arrugarlo y romperlo en pedacitos minúsculos.
Dormir. No sufrir y comenzar una vida zen.
Pero no me hagan mucho caso, seguro no son así se
dramáticos. Tal vez deberían ponerse a hacer otra cosa cuando esos pensamientos llegan a sus cabezas, o tratar de cortarlo de raíz. Yo no tengo tantos ovarios como para hacer eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario